viernes, 10 de mayo de 2024

La necesidad de reaprender

La sobremesa de aquellas navidades estaba llena de historias que contaban los mayores, entre cafés y licores. Historias que tenían más de un punto de vista gracias a la variedad económico social de las varias generaciones allí reunidas. Cada una de ellas, coloreada por el cristal por el que mira el orador.

Toda historia tiene dos versiones al menos, cree la mitad de cada una para tener una idea, me contó una vez mi padre.

Las historias sobre los acontecimientos de la guerra civil vivida por los abuelos, la postguerra contada por sus hijos y sobre todo, los razonados debates civilizados, me dieron una idea poco realista de la imposibilidad de que se repita otra.   Una educación católica y el buen momento económico: y el subidón de azúcar de los turrones fueron una mala combinación.

La división de rojos y azules se desdibuja con el tiempo y con el fin del autoritarismo se confunde con trabajadores y empresarios, pobres y ricos, otras asociaciones desafortunadas.

España se convirtió en una monarquía parlamentaria a la que se le asocia muy cuestionablemente la palabra democracia.

El derecho al voto, en listas cerradas, confeccionada con personas afines y escrupulosamente filtradas por los partidos políticos, que piden el voto para representarnos con programas que no necesariamente van a cumplir, no me parece suficiente para llamarlo democracia.

Quién no ha escuchado de un familiar o conocido decir ¡qué bien habla, no he entendido nada! o ¡Que guapo!... argumentos tan válidos como creer en partidos rojos o azules.

El moderado PSOE de Felipe González facilitó la creencia de ser un partido conveniente para el trabajador, pero el poder corrompe y con ello llegó el voto de castigo, que no versa sobre nuestras preferencias políticas, sino como respuesta ofendida del único acto de poder público.

Y como la corrupción no tiene colores empiezas a creer que la decisión de votar al otro lado no es solución y los extremos no son buenos y buscas el equilibrio del centro hasta que el centro tiende a desaparecer en el linde entre dos lados opuestos

Si incumplir promesas no bastase, descubrir que la ley no es igual para todos, que se cambian en beneficio de la casta política, jueces incluidos te empujan a cuestionarte todo, incluso que llamen democracia a algo que no lo es.

El deber puede moverte a protestar y lo haces con un voto en blanco o uno nulo como protesta, seguramente sin saber que siguen siendo votos colaborativos e inútil como protesta.

Queda el acto “reflexivo” de no ir a votar, como único medio de que no sea usado tu voto como consumado acto de aceptación del corrupto estado generalizado de la política.

Recordemos que ir a votar es un derecho, no una obligación, según se indica en el articulo 31.1 de La Constitución Española aunque tengo serias dudas sobre parte de su definición de:

Libertad, donde nadie puede obligarte a votar o revelar tu voto. ¿Dónde quedan las encuestas (incluido el CIS)?.

Igualdad donde todos los votos tienen el mismo valor, aunque el sistema D´Hondt hace precisamente lo contrario, resolviendo un problema decimal para el reparto de escaños, eliminando el valor de igualdad y de paso a las iniciativas incipientes.

Directo donde los votantes supuestamente eligen a sus representantes sin intermediarios. ¿Dónde deja eso a las listas cerradas?

El voto es una herramienta fundamental para la elección de los representantes del pueblo. Una vez emitido, estos harán en nombre de todos lo que ellos consideren oportuno, que no parece ser las necesidades de quienes votaron sino las suyas propias

Si la mayoría de la población se abstuviera en las elecciones, y los políticos tuvieran un mínimo de dignidad, podrían considerar la necesidad de cambios. Estos cambios podrían proporcionar al pueblo las herramientas necesarias para ejercer un control democrático

Mientras exista impunidad o aforamientos, no habrá igualdad ante la ley

No pueden llamarse representantes de los electores aquellos políticos que incumplan o sean incapaces de alcanzar las promesas por las que se les confiaron los votos, dimitir seria lo adecuado.

Mientras el poder judicial no sea totalmente independiente, no puede ser justo.

En España hay 400.000 políticos, Alemania tiene 100.000.

Un sueldo vitalicio no tiene una explicación aceptable.

Las comunidades autonómicas como descentralización del poder central no deberían suponer una diferencia negativa entre los españoles.

Los funcionarios deberían tener una situación laboral similar al sector privado con objetivos y mínimos y no verse limitados a despidos solo en casos muy extremos.

Sobre todo, nunca legislar en favor propio o de otros políticos que atente contra el pueblo español o que signifique una diferencia ante la ley.

En mi inocencia, lleno de espíritu navideño y turrón,  creía que los diferentes partidos colaboraban en los puntos comunes y ofrecían puntos de vista diferentes y control sobre el gobierno con España como objetivo.

Ojalá los políticos supieran debatir de manera razonable y civilizada, como mis mayores en aquellas navideñas sobremesas.


martes, 23 de mayo de 2023

No usarás el nombre de la Democracia en vano


 

La democracia ateniense floreció entre el 508 a.C. y el 404 a.C. En su esencia, este sistema otorgaba el poder al pueblo, quienes elegían a sus funcionarios y aprobaban leyes en asambleas. Las democracias contemporáneas se consideran una evolución de este concepto, basándose en la libertad del pueblo para elegir a sus representantes.

De forma gráfica, podemos representar una democracia como una pirámide invertida, donde el poder reside en el pueblo, la parte más amplia. Por otro lado, repúblicas representativas, monarquías parlamentarias e incluso dictaduras, se asemejarían a una pirámide convencional, con el pueblo situado en la parte inferior.

 

Es evidente que la democracia ateniense necesita adaptarse a la realidad actual. A diferencia de esta, hoy las mujeres tienen derecho al voto y la esclavitud ha sido erradicada. Otros desafíos, como la participación de sociedades más amplias y las condiciones del sufragio, son perfectamente abordables.

 

Sin embargo, las democracias contemporáneas temen que el poder en manos del pueblo pueda resultar en la pérdida de derechos y libertades individuales debido a la llamada “tiranía de la mayoría”. Por esta razón, se estableció la separación de poderes en los ámbitos legislativo, ejecutivo y judicial como mecanismo de protección. No obstante, el hecho de que los jueces puedan ser elegidos según intereses políticos, e incluso personales, es un claro indicador de que algo no funciona correctamente.

En relación al temor de perder derechos constitucionales, aunque posible, no se compara a la controvertida situación actual de los derechos, como el de a la vida.

En cuanto al derecho a la igualdad, aún enfrentamos diferencias entre sexos, subdividiéndonos en imaginativas categorías en lugar de utilizar un término más unificador e igualitario como "personas". El idioma también se convierte en un factor que diferencia a las comunidades en nuestro país, ya que algunas exigen mantenerla para contratar o educar en contra del artículo 14 de la constitución.

Es innegable que existe una desigualdad manifiesta ante la ley, con diferencias entre políticos aforados y comunidades autónomas en comparación con la población general. Otros aspectos interesantes, como el derecho a la vivienda, se consideran más una obligación de los poderes públicos, quienes aún no encuentra soluciones adecuadas. La protección de la propiedad privada también se encuentra en tela de juicio, tanto en casos de allanamiento como en leyes que reducen las penas por usurpación o por intervención en los alquileres.

 

Hay muchas razones para cuestionar si el sistema actual es una versión evolucionada de la democracia o más bien la de un sistema feudal. Sin embargo, lo que es innegable es que los temores acerca de la tiranía de la mayoría aún están por verse, mientras que la tiranía de unos pocos es un hecho comprobado.

Si el pueblo no tiene poder de control sobre sus representantes, no le llames democracia.

martes, 26 de enero de 2021

Buscando algo de luz



Dicen que los años aportan sabiduría aunque solo sea empírica, por los muchos errores y algún acierto que hayamos cometido.


La Historia debería ser un recurso donde aprender esa sabiduría acumulada por nuestros ancestros, pero la repetición de acontecimientos, me hace pensar que quizás la edad, no nos de sabiduría suficiente.


Puede ser que no vea con claridad los hechos recientes sobre esta pandemia en la que ola tras ola, siempre me ha parecido que la población menos concienciada con los demás y del problema en si, están mayoritariamente en una franja de edad que va desde la adolescencia, donde la carencia de conocimientos, experiencias y lóbulo frontal, es el caldo de cultivo para la estupidez, hasta los 30 años o más, en el que la imbecilidad ya no tiene tan fácil disculpa. 

Por suerte no son todos, ni todos lo son tan profundamente como los que vemos a diario en las noticias o en nuestro vecindario.


Los responsables de poner las normas de convivencia, parecen perdidos en la dicotomía entre salud y libertad. Con más de 80 mil muertos y más de 2,5 millones de infectados parece duro quitarles la libertad de salir, por los posibles traumas que puedan sufrir si se quedan en casa con, por ejemplo un libro.


La tormenta perfecta creada por un gobierno populista, dónde el qué dirán de sus votantes, trasciende el sentido común, la razón, el honor, la dignidad y toda esa línea  léxica, de facto carentes de valor,  convertidos ahora en lenguaje para fábulas o ciencia ficción, donde solo tienen sentido en un pasado incierto o en un  futuro, difícil de dibujar desde este presente.


Puede que limitar la expansión de la enfermedad a aquellos que más fácilmente la transmiten por el hecho de no percibirla e incluso negar su existencia, pudiera haber salvado a familiares y conocidos que tuvieron peor suerte.


Vivimos en la era del yo, mi, me, conmigo haciendo del resto de la sociedad  una molestia al ego y con esa palada de tierra, enterramos a los que murieron por conseguir libertades y derechos que tan fácilmente perdemos o mal entendemos hoy y que describen esos viejos, olvidados, libros de  historia.


domingo, 30 de agosto de 2020

Política pandémica

Me pregunto si el sentido común no lo es tanto o he alcanzado esa edad en la que se supone que se gruñe por todo.


Desde el inicio de la pandemia, solo escucho excusas sobre que nadie podía estar preparado para algo así, teniendo en cuenta lo sucedido a principios del siglo pasado, donde 50 millones de personas murieron en otra pandemia.


Cómo muchos, pongo mi mirada sobre las autoridades para saber el comunicado oficial y las normas a seguir. A partir de entonces, todo es un espectáculo de contradicciones que ponen en entredicho la cordura de lo observado o la del propio observador.


Aunque es un tema global, no puedo dejar de ver un patrón local donde se imponen las normas pero no los medios para hacerlas cumplir. Que si, que la mayoría (quizás) son personas conscientes y cumplidoras pero eso solo indica que nos somete una minoría  que causa continuos rebrotes de la pandemia, un profundo problema económico y social por no nombrar  muertes.


Entre la cuestionable moral política que juega entre lo que debe hacer y  lo que merma sus posibilidades de reelección, siguen sin definir el problema de la confusión entre la libertad y el libertinaje y que los límites de la propia libertad, no solo colinda con la de los demás, sino que no puede ser contraria a la de la mayoría.


¿Para qué hacer leyes que no se van ha hacer cumplir? ¿ Que sentido tiene que los dirigentes " recomienden" si ya tienen dificultades para hacer cumplir las obligaciones?


En aras de la libertad, se permiten manifestaciones negacionistas que vulneran tácitamente las normas sanitarias, gubernamentales y sociales.

Las medidas se toman en una controvertida forma entre la salud y la economía, en base a una obediencia ideal o por un porcentaje de desobediencia " asumible" pero sin poner los medios de control de esa porción.


La base de la sociedad es la familia. Entre ellas,  esas que pueden verse  en lugares públicos,  sin usar mascarilla o usándola incorrectamente, ajenas a las recomendaciones, que intentan evadirse de sus problemas y obligaciones, entre ellas las parentales hacia sus hijos, quizás en esa laguna ambigua entre  la obligación de formar,  que ahogan entre la incapacidad y la desidia.


Esos hijos no solo harán todo aquello que se les ocurra, sino que usarán la libertad malentendida como arma ante cualquier llamada al orden e incluso la agresión verbal o física ante la total desprotección de esa supuesta mayoría, silenciosa, invisible, preocupada que ve cómo  todo se vuelve absurdo e incomprensible.


No está en peligro mi libertad ante un confinamiento sanitario ni por los recortes de movilidad en pos de la salud de mis vecinos y la propia, pero si me afecta la impotencia de vernos sometidos por quienes incumplen leyes y normas por una negligente inactividad de quienes están obligados a salvaguardar la salud y bienestar de los ciudadanos.


Pudiera ser que sea parte de una minoría que, incomprensiblemente quiere seguir las normas en contra del deseo de la mayoría. En ese caso, debería pedir disculpas.


Pero si no es así, me gustaría ver policía en las calles y carreteras que nos salvaguarden, que nos ayuden y guíen porque no es un recorte a la libertad sino la ayuda para mantenerla.

lunes, 30 de marzo de 2020


Un cuento corto

Era tan pobre, que apenas tenía unas migas de pan. Sin hogar ni ningún otro bien me  senté en una piedra, en el camino del bosque. cerré los ojos y me eché a llorar
entre mis gemidos me pareció oír cierto alboroto y sorprendido vi unos animalillos que hacían cola frente a mi.

-¿Porqué lloras? me dijo una alondra
-Me gustaría escapar volando de esta situación
-Dame una miga de tu pan y te daré alas a cambio

Lo hice sin pensar, claro.

-¿cómo has llegado a esta situación? preguntó el cuervo
- acepté la ayuda de usureros y acabaron con todo lo que tenía
-a cambio de una miga te daré mi objetos brillantes

Oro y piedras preciosas, Lo hice sin pensar, claro.

-¿Es que no tienes oficio? preguntó el zorro
-No he sabido aprender cosas
-cámbiame una miga de tu pan por inteligencia

Lo hice sin pensarlo 2 veces.

El oso dijo -Tienes muchas cosas ahora. dáme tu última miga de pan y te doy mi cueva a cambio, para que guardes tus bienes y puedas descansar

Nuevamente acepté sin pensar y salí volando hacia la cueva con mis nuevas pertenencias. llegué exhausto.

Allá yacen mis huesos, muerto en mi nueva y última morada, rico y listo lo perdí todo en el esfuerzo de volar.

Moraleja: No aprecié lo que tenía.

Como pompas de jabón

Desde muy pequeños creemos asumir el control. aprendiendo a manipular nuestro entorno, llorando para comer o para llamar la atención de quien nos cuidaba, en esa realidad inasible, de que estamos totalmente a merced de las circunstancias.

Modificamos nuestra manera de ser para adaptarla a esa necesidad de ficticio control, sorteando con nuestras decisiones el afrontar o eludir las vicisitudes. Aún con un calculo medido, en la que nos creemos con fuerza, física o intelectual para salirnos airosos.

Nos asusta nuestra fragilidad, la facilidad con la que nos lleva el aire de aquí para allá, la fuerza de las corrientes que nos arrastran por caminos que nunca quisimos tomar y en las que nos esforzamos en mantener unas reglas aprendidas, veraces o ficticias, que asumimos como propias.

En un momento u otro, la ficción se hace insostenible y se rompe a la evidencia.
Despertar de la seguridad onírica que te envolvía y recomponerse es algo relativamente proporcional a la inversa del esfuerzo empleado en tratar de mantenernos en aquella realidad absurda y paralela que se esfuerza en seguir tirando de nosotros contra toda lógica.

Seguimos queriendo mantener un paso firme y recto hacia alguna meta dificultosa en un camino pedregoso y polvoriento sin percatarnos de que flotamos, como pompas de jabón, frágiles como ellas que pueden explotar en cualquier momento.

Poco más que decir del ahora, del presente, que es todo cuanto tenemos y lo demás son quimeras.

Desaprender lo aprendido, es una bonita frase pero ardua de llevar a cabo. Podemos perdernos en un pasado inalterable, en un vano intento de darle sentido ante el nuevo contexto.

Son muchos los escollos a que nos podemos agarrar para permanecer en el mundo perdido, ocultando el miedo para afrontar el actual.

Flotamos por donde nos lleva el viento y toda nuestra fortaleza radica en las decisiones que tomemos y de recordar solo aquellas que sean útiles, dejando atrás todo peso inútil.

No hay una edad sino un momento en el que lo que decidas o dejes pasar, marcará la diferencia.

Con tal fragilidad, sonreír es una estrella que señala el norte.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Dejá vu


Tengo un Dejá vu en este tiempo convulso, aun, en Cataluña. Como una mosca que pretende atravesar la ventana cerrada, que no comprende que aunque no lo ve, no puede llegar a su destino.

Me siento como la botella que porta un mensaje en la inmensidad del mar, ignorado, invisible y con más probabilidades de chocar contra una roca o engullido por un escualo antes de caer en manos de alguien que ni siquiera pueda entender que pone en la nota.

La Generalitat sigue en su cruzada personal, ignorando las necesidades de su pueblo, tanto a las que dicen representar, pero sin dar una explicación clara de a que y como conduce eso, como el Brexit, que si no mintieron no dijeron la verdad y busque usted las 7 diferencias.

En cuanto a los que no somos representados, porque pensar de otra manera, o simplemente pensar, ya te suma al saco de los ignorados, debemos hacer frente a la masa agitada, que aunque individualmente pueda tener un razonamiento coherente, se diluye y la masa se comporta como una gran ola que causará daño vaya en la dirección que vaya.

La representación del estado también nos abandona, ya sea por las presiones externas o por los pactos internos. La cuestión es que el estatus quo de quien está en el medio es recibir bofetadas de ambos lados.

Es tan perverso como decir ¿a quien quieres más a tu mamá o a tu papá? Soy Catalá, soy Español, soy Europeo y puedo agrandar el circulo, pero en este momento no me siento orgulloso ni de pertenecer a la raza humana.

Si he de sentir algo, es la indefectible levedad del ser, a merced de las aguas que me lleven porque no tengo brazos para remar ni motor que me impulse. Las manifestaciones en uno u otro sentido solo demuestran la manipulación mediática en que se convertirá según el cristal con que se mire.
No faltarán los que crean que hay que luchar por lo que se cree. Si a estas alturas, luchar sigue siendo la solución, nada habrá cambiado desde la edad de piedra, excepto la rapidez y simplicidad de matar a muchos con el menor esfuerzo.

La posibilidad de un mundo mejor está ahí, a nuestro alcance. Solo necesitamos una cultura base común, sin manipular. Una enseñanza global. Una actitud que favorezca las mejores cualidades y ayude a abandonar las temibles. Una sociedad basada en un gobierno justo, monitorizado por un pueblo juicioso, educado.

Todo lo demás saldría de ahí. Mientras tanto sigo solo en medio de este mar embravecido, pensando en si la creencia de un mundo mejor es signo de una gran esperanza o de una grave enfermedad.

lunes, 25 de junio de 2018

La decadencia


La historia está repleta de ellas. Historias que se repiten cambiando el nombre de los actores y la localización, un mero cambio de decorado. Un contrasentido de todo lo aprendido es que al final, no aprendemos nada y volvemos a actuar (mal) una y otra vez.

Es el inexorable ciclo de un tiempo nacido de un momento convulso que acaba en otro que repetirá el ciclo.
La decadencia, es el acto final que se lee en esta parte de nuestra historia repetida hasta donde los escritos nos recuerdan.
Decir que el hombre está en la cúspide por su inteligencia, es solo por nuestra incapacidad para reconocer una inteligencia y la estupidez de creer que la nuestra, de modo colectivo, la es.

Hacemos un daño irreparable al planeta, sin visos de acabar con el. Nos reproducimos como una plaga, ajenos a un orden natural. Avanzamos tecnológicamente en la forma de eliminar y eliminarnos más rápidamente. Permitimos que nos gobiernen personas corruptas, que perdamos derechos conseguidos muy duramente.
Olvidamos la lógica más simple y damos armas a los más agresivos contra los más civilizados. Permitimos que se desmorone la cultura en beneficio de inconscientes que ven en las reglas de convivencia en privadores de su libertad y que la de los demás que la limite, debe combatirse.

Nuestra civilización está enferma y la historia nos enseña que no para rejuvenecer, sino para morir.
El tiempo de convulsión llegará, como lo ha hecho incontables veces y sufriremos o sufrirán nuestros descendientes, como ya lo hicieron otros tantas veces.
¿Dónde está la inteligencia del ser humano?
¿Dónde esta la Humanidad de la especie?

Cada cierto tiempo, un imperio surge del caos e impone sus reglas. Crece madura e irremediablemente se descompone, conforme alteran las reglas o su cumplimiento.

Observa a tus vecinos, a tu barrio, tu pueblo o ciudad, tu país y a los otros países. Lee sobre su historia y pregúntate ¿Si somos inteligentes, que hemos aprendido?

jueves, 5 de abril de 2018

El rompecabezas nacional






Mucho se ha hablado, se habla y se hablará de Cataluña. Depende de tu ubicación, tus costumbres, tu ideología y de tus fuentes de información darán una posición sobre este asunto.

El tema catalán no es un tema solo de catalanes, cada uno puede tener su opinión particular, pero el hecho es que, por una gran mayorías, todas las comunidades son parte del estado español, y así lo decidió el voto de los ciudadanos en la constitución de 1978.

Entiendo que el mundo cambia y que no todo es inamovible pero cualquier acuerdo que quiera implementarse sobre el existente, atañe a la unidad conseguida por la constitución vigente.

Quizás algunos crean que es necesario un cambio a la constitución actual que incorpore supuestos no establecidos anteriormente, o cambiarlos radicalmente.

Nuestra democracia es una monarquía parlamentaria, una democracia indirecta o representativa en la que el pueblo lega a los candidatos elegidos el poder. Esto es particularmente curiosos porque en nuestra constitución, en su artículo 1.2 dice: “La soberanía nacional reside en el pueblo español

Si bien es cierto que el pueblo español, ha decidido el tipo democrático actual, también está capacitado para cambiarlo.


Por ejemplo, cambiando su democracia indirecta por otra más activa en la que la decisión de la mayoría de los españoles y no de representantes tenga valor (como en una democracia directa)

Dejando aparte las opiniones más extremas, las basadas en el desconocimiento y el absurdo, las decisiones sobre cualquier cambio debe partir desde el último gran acuerdo que fue nuestra constitución, aprobada por 87,78%

Dentro de ella se pueden hacer las consultas que otorgan al pueblo todo el poder de una democracia directa, contemplada por nuestra constitución, con un referéndum, pero este no puede ser manipulado y tratar de que un pequeño grupo se imponga al acuerdo nacional.

¿Quieres cambiar el país a una república?,  Tendrán que contar con los trámites establecidos y consultar al pueblo soberano, que no es Cataluña ni ninguna otra autonomía, sino el pueblo español.
En su unidad radica su poder y la soberanía.

Después de lo sucedido últimamente en Cataluña, Se suele juzgar a todos por el mismo rasero. La visita de Otegui y las acciones violentas que se están dando, no se hace extraño pensar en la similitud con la kale borroka.

Para los catalanes que vemos con preocupación como son manejadas las personas, las ideologías, la política en un beneficio basado en una mentira similar al Brexit y el uso de la fuerza, tanto física como intimidatoria a todos aquellos que no opinen lo mismo, la situación produce una gran pena, ansiedad y sensación de privación de derecho y de apoyo, por un estado, poco o nada favorable en esta situación.


Puedo aceptar cualquier opinión dentro del marco legal, que es lo único que tenemos, me parece bien cualquier iniciativa que se formule y tenga un valor para una mayoría.

Pero me parece absurdo sufrir el ultraje que sentimos los españoles, especialmente los catalanes cuando oímos hablar de presos políticos, sobre personas que han utilizado el fondo público para financiar sus propias ideas, usando el voto depositado en ellos, por temas que no están de acuerdo todos los votantes en las direcciones tomadas fuera de las manifestadas en su candidatura electoral.

El PP tardó 3 meses en incumplir todas sus promesas electorales y ahí están, sin un método eficaz de control, haciendo con el voto de los crédulos que apoyaron sus promesas y que le otorgan un poder durante años, sufriendo la vergüenza de las imputaciones en diferentes delitos y faltas mostrando un fallo en la separación entre el poder político y el judicial. Por supuesto es aplicable a otros partidos e instituciones como sindicatos que permiten contrataciones lamentables, situaciones de dominio de las empresas en las juntas sindicales y ahora inmiscuirse en la política, demostrando un mayor desprecio sobre la clase trabajadora, redirigiendo recursos y esfuerzos a algo alejado de su cometido que no cumplen eficientemente de por sí.

La ilusión de una democracia directa es una auténtica utopía. No hay una formación en la enseñanza para ello y la confusión con la democracia popular sería prácticamente inevitable, pudiendo tener las consecuencias que se observan en los países de la antigua unión soviética que abrazaron esta opción y que tantas similitudes tiene con el conflicto que vivimos.

En las elecciones pasadas ya se mostró que la mayoría no quería una independencia, pero también es cierto que el voto dado a otras formaciones muestran un descontento, no siempre bien canalizado bajo mi punto de vista, sobre diferencias serias con otros aspectos de la política general creyendo, inocentemente, que separándonos de ella no iba a tener la misma incidencia.


Si algo ha demostrado la historia es que el poder corrompe y manipula.
Recordemos lo sucedido en el gobierno del III Reich, donde se manipuló con facilidad a la población, la misma que sigue llorando sus decisiones pasadas.

Por desgracia, el sentimiento patriótico no es una de nuestras mayores virtudes, pero históricamente no hemos tenido ocasión, aparte de conflictos que aunaran al pueblo en una causa común, no ha habido ocasiones propicias para ello. 
Ahora sería un buen momento para empezar, comenzando por no sentirnos avergonzados de ser españoles por la imagen que muestran nuestros dirigentes que hacen de nuestro país chiste y chirigota, perdiendo otros adjetivos más honrosos que nos representaban por todo el mundo.


Tu opinión no es la única. Cuenta con las demás.

Imagen base:  Copyright © Seguridad Social 2018

viernes, 6 de octubre de 2017

Vamos a contar mentiras


Estoy totalmente perplejo y avergonzado, por los sucesos que se derivan de la política que atañe y afecta al pueblo. El orden en que explico el texto no debe entenderse como una toma de partido.

La transición de la dictadura a la democracia fue casi todo un éxito. Digamos que la Constitución Española fue la mejor que se pudo alcanzar en ese momento. Ya no estamos en ese momento y el mantener aquella constitución, con sus deficiencias y sus imposiciones, han llevado a la política a ser lo que es hoy. No voy a añadir el adjetivo calificativo que está en la mente de todos.

La ley D'hondt es un sistema que desproporciona el voto. Eso de un ciudadano un voto no es así.

Entiendo el desencanto de los votantes, comprendo que se "castigue" con el voto, pero de eso a lo que se consigue, no solo no lo soluciona, sino que lo enrarece y desvirtúa el su verdadero poder.

Que los trabajadores, desilusionados de sus convenios, de su pérdida de calidad de vida y su precariedad laboral, cada vez mayor dejen de votar a ideas de izquierda y voten idealismo de derecha no tiene sentido. Para decir que estoy enfadado, no me alineo con quien piensa de modo opuesto.
No es de extrañar que las derecha, centro e izquierda se confundan, cuando al ciudadano le va mal gobierne quien gobierne sin diferencias relevantes.

Parece que resulta mucho mas fácil, salir a la calle por un campeonato de fútbol que para cosas mucho más importantes, como hacer oír nuestras necesidades.

Pero también entiendo, que después de llenar las calles con millones de personas en toda España, El PP de Aznar no solo los ignorara sino que actuara contra la voluntad que clamaba el pueblo.
Ahora, el PP liderado por Rajoy, rescata bancos hurgando en los bolsillos de los que pagarán el estropicio, inmerso en un mar de casos de corrupción, manejo de los jueces y otras argucias que evitan, postergan o hacen caer en el olvido o la prescripción...
Otros no pueden explicar, lo que posiblemente no tenga explicación sobre dinero heredado, tomado prestado, desviado en el Gobern Català desde Jordi Pujol, pasando por Mas y terminando por Puigdemont ¿Cataluña nos roba?

Puedo comprender que el desastre nacional que soporta la educación desde hace décadas, promueva el pensamiento ligero, vago sin identidad propia de las frases y movimientos que orquestan quienes les interesan para su propio fin, haciendo de las calles un gran espectáculo de marionetas.

Agotadas todas las posibilidades legales sin llegar a un consenso claro, podría desembocar en una DUI si fuese beneficiosa para el pueblo, pero ni es así ni se han agotado, es más.  ni siquiera han comenzado.
Las acciones que han tomado unos y otros tendrán graves consecuencias, para el pueblo, claro.

La obstinada inmovilidad de Rajoy y Puigdemon desemboca en los mínimos legales, las reglas del juego.
Todos sabíamos que el Tribunal Constitucional había zanjado el asunto de la votación.
También todos sabemos que los catalanes (o cualquier hijo de vecino) quiere tener el derecho de voto, de expresión, pero no votar esa vez, por la invalidación del tribunal constitucional y por que no ofrecía las mínima garantías no es una privación del derecho que nos asiste, según los métodos estipulados en la ley que todos aprobamos. Ponerse contra la policía que si estaba ejerciendo en derecho, colocaba a las personas al otro lado.

Es lamentable que puedan inducir a mis conciudadanos con tanta facilidad y que estos confundan la libertad con el libertinaje tan fácilmente. Siento que las fuerzas del estado se vieran en el compromiso de usar la fuerza contra el pueblo que defienden, por un uso particular de la política entre los que considero absolutos responsables de la tragedia y de la vergüenza que asola al País.

Es imprescindible dialogar, cambiar las cosas y acabar con la lacra del pasado que seguimos arrastrando. Tenemos que dejar de ser tan viscerales y ser más reflexivos, menos egoístas y buscar el bien común y sobre todo, valorar mas lo que hacemos con nuestro voto y lo que exigimos a cambio.

Por último, a todos aquellos pobres de espíritu (y de memoria) recordarles, que no alinearse con la independencia no solo no te convierte en fascista. En realidad, la argumentación independentista coincide con la usada por la Alemania Nacionale Socialista, con su paseo de banderas, sus manifestaciones y... con el trágico fin que todos conocemos. 
El insulto y la descalificación no nos han aportado nada bueno nunca.   Hablemos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Un barco sin puerto



Nacidos tras tiempos convulsos, bajo la firme mano, ya algo cansada de un general teñido con la sangre de todo aquel que discrepó, después del hambre y de la mayor parte de la represión, el país sale de un tiempo de penurias donde la normalidad es el la iglesia, el trabajo y la familia. Excepto de política y religión, podría hablarse de cualquier cosa.

Por aquellos años se hablaba de tener una radio o una televisión, algunos soñaban con un seiscientos. Se hablaba de futbol en los bares de barrio entre el denso humo del tabaco y el estruendo de los juegos de mesa ¡Doble pito y cierro!

Bajo la aparente tranquilidad, los más pequeños vivíamos otra realidad muy diferente.
La iglesia y la pedagogía se asociaron para adoctrinar a toda aquella prole del boom de los 60. Matizaron los libros convirtiendo la historia de España en un cuento de princesas a las que rescatar y dragones a los que vencer. Nos adoctrinaron con unos valores firmes, inamovibles, era una vergüenza no tener una vida de santo mártir, basada en el sacrificio y  valorar todo a través de la constancia y el sufrimiento.
Muchos de aquella generación alcanzaron grandes metas en sus vidas, los que más, volaron a otros países donde su saber y su ingenio serían valorados, otros manteniendo una vida honorable conseguidos con su tesón y mucho trabajo, normalmente en espera de una recompensa que a muchos, no llegaría nunca.

Un día la mente termina cansándose de mentirse o no encuentra más excusas y se cruza con la realidad. No, no esa que creías sino la que hay.
 Ahora entiendes por qué la segunda guerra mundial no fue la última, porque ninguna guerra tenía explicación.
Ahora entiendes que ir al cielo es una lotería de acertar que sea tu Dios el verdadero y que no hay Dios que explique la sangre derramada en sus nombres.
Y entiendes que “todos somos iguales” y “ante la ley” son dos mentiras de las más rastreras y que te la han metido doblada con todo lo listo que eres.

Te pasaste el tiempo cediendo el asiento pero no esperes que eso te pase a ti.
Algunos aprender de las bofetadas que da la vida y les fue diluyendo su entereza, sus esperanzas y siguieron el rio de la vida amarrados a un madero o ejerciendo de pirata y robando un barco.

Para los más tenaces que con gran esfuerzo y sacrificio se mantuvieron durante el suficiente tiempo antes de hundirse en el mismo rio que nos lleva a todos, la vida les reservaba un regalo insólito. Un mensaje para abrir solo en caso de naufragio y la buena gente es lo que tiene… que obedece.
Justo ahí, mientras tu Titanic particular se parte en pedazos y se hunde, lees la nota:

“Si quieres seguir… ¡nada!”

Los hay que reposan en el fondo, aferrados a la nota intentando comprender la broma macabra, sin tiempo de apercibirse de los hilos de marioneta atados a sus extremidades.
Otros saldarían el asunto con una compensación, lanzando al mar a otro u otros para salvarse.
Algunos, a quienes dedico este escrito, empezaron a nadar, sin saber a dónde, arrastrando las cadenas de sus valores que lejos de darles la libertad, les encadenan en un mundo donde todo aquello en que creías, ya no es moneda de cambio.

Mientras tanto, no hay otra cosa que el mar embravecido y frio, sin dirección que seguir, sin preguntas ni respuestas, pero tú nadas y nadas.
Tibio consuelo es encontrar en el mar otros como tú, que sin mirar atrás, arrastrando similares cadenas, sin tiempo ni para ver a quienes van quedando en el camino, entre ellos se reconocen y nadan y nadan.

viernes, 16 de junio de 2017

Otros rumbos


Como cuando llegas a un cruce de caminos, te detienes un momento para orientarte.

Puede ser que todos los caminos lleven a Roma, pero supongo que hay caminos que se terminan o que no llevan a ninguna parte o que no llevan a donde quieres ir.

Más que un cambio de dirección, emprendo nuevas rutas con el oculto deseo de intentar llegar por otro camino aunque es más realista encontrar otros caminos de los que disfrutar del viaje.

Probaré otro tipo de relatos y de cómo contarlos, para buscar la sorpresa que se esconda allá donde me lleven.

Seguiré siendo partícipe de mis raíces que para bien o para mal, me sujetan a este mundo. Integraré lo nuevo aprendido y desecharé lo aprendido anteriormente lo que no supere una criba actual.

Seguiré pensando que el hombre tiene un futuro prometedor que nos convertirá en seres mejores si no nos destruimos antes, porque aún distamos mucho de serlo.

No puedo ser otro espectador silente, pero tampoco cargar con todo el pesar ni en mi ni en quienes tampoco deben ni pueden cargar con ello.

Así que a vivir, que es disfrutar y sufrir, espero que algo más equilibradamente.

jueves, 27 de abril de 2017

La falta de confiaza


Foto cedida por C.R.G.

La sociedad se mueve rápida y no da lugar a cosas básicas como pensar. A nuestro alrededor veremos carteles que dicen qué debemos comprar, beber, usar, votar...

La competitividad, el ¡bueno, bonito y barato!, ¡lo mejor de lo mejor!... normalmente nada cumple con las expectativas y la competitividad queda para los escalones más bajos de la sociedad, los cargos más destacados no son accesibles para la mayoría. Incluso en nuestra democracia no puedes elegir a cualquiera, tienes unas listas cerrada y unas personas en concreto y normalmente no cambia significativamente nuestras vidas gobierne quien gobierne.

¿Seré menos (poner cualquier adjetivo) que los demás?

Los currículums se deben hacer a la medida de lo que buscamos, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Las titulaciones valen más que los conocimientos en sí.
No todos servimos para todo, pero si todos servimos para algo mejor que otros. Todos somos útiles y necesarios.

El agricultor tiene un trabajo determinado que requiere especialización, a la mayoría se nos mueren las plantas de las macetas. Sin embargo, este esfuerzo se ve menospreciado y vende el total del producto a un precio de "mercado" que casualmente siempre es a la baja en el momento de la venta, como si el exceso de oferta por temporada tuviera relación con el esfuerzo o la calidad.
Los excesivos  intermediarios, añaden un valor muy superior al original y cuando llega a nuestras manos, el valor alcanza límites que dejan claro que beneficiarse del trabajo ajeno es más lucrativo que producir.

Con la cabeza gacha, seguimos trabajando bajo el látigo del miedo a perder el puesto Estamos infravalorados respecto al resto de los trabajadores europeos, pero no crean que nuestro rendimiento es menor. Somos trabajadores pertinaces, pero los mandos intermedios y los superiores de las empresas suelen ser responsables de la baja productividad, con sus malas decisiones, sus desvíos de capitales, su ingeniería económica y su menosprecio al activo más importante de una empresa, sus trabajadores.

Es posible que muchos empleados sean de baja cualificación. En algunos casos, los pactos con los sindicatos, vendidos, imponen esta calificación por los motivos de siempre.

Otras veces es por falta de titulaciones y ¿Quien es el responsable de la enseñanza?. De nuevo los cargos políticos se lavan las manos de sus responsabilidades, como si pudieran con ello eliminar una mancha que no les abandonará jamás. Suyos son el fracaso escolar, la pérdida de nivel educativo general y la imposición de menor cualificación que el resto de Europa.

Pero también hay trabajadores cualificados, infravalorados como a los demás, deben emigrar a otros países para ser reconocidos, los encontrarán en las mejores clínicas, universidades, en las agencias espaciales, en cadenas de comunicación... Los que sigan aquí los reconocerán por su mirada profunda y triste, preguntándose porqué...

Si, es cierto que muchos trabajadores tienen un bajo rendimiento, desidia... pero si te pagan menos que en casi cualquier otro país y te tratasen como se suele tratar al subordinado, puede que no se justifique, pero se entiende perfectamente.

domingo, 1 de enero de 2017

Año nuevo...



1 Enero 2017
Las calles estaban desiertas a primera hora. Los que tenemos perro y conciencia del compromiso que supone, sabemos que ellos no diferencian este de cualquier otro día.

Durante el paseo matutino pensaba en la diferencia entre ayer, 31 de diciembre y hoy. Los buenos deseos para este año, las posibilidades, los retos...
Esperamos que este año se cumplan las expectativas que no lo hicieron antes, que cambien las cosas, que cesen las guerras, que descienda el paro y que nuestros bolsillos tengan un respiro.

Durante el mes anterior, la televisión saturaba de viejas películas de cuentos de navidad para revivir el sueño de una realidad impuesta absurdamente falsa, entre publicidad de centros comerciales y productos que prometen la felicidad a cambio de unas monedas.

durante la celebración del fin de año, un hombre mata a 39 personas y deja 69 heridos, los conflictos no cesan y esperamos que alguien haga algo, impotentes -pensaba mientras esquivaba la ingente cantidad de desperdicios generada solo en la última noche.

Mientras tanto, el perro hacía lo que hacen los perros.  ¡Vivir el momento!

Se ocupa de sus cosas y no espera que nadie lo haga por el. Solo hace lo que puede y no se preocupa del resto. No es necesario si vives en armonía con el resto de la naturaleza.

Su cariño es absoluto y sincero, en una vida sencilla y una ley estándar igual para todos los animales excepto a los Humanos a los que se adaptan.

Cuando hablamos de "una vida de perros" ¿realmente somos conscientes de como es una vida humana?

Mientras volvíamos a casa, el nuevo año pasó a ser el nuevo día, las cosas más sencillas y puse mi humanidad en el mismo lugar que el resto de animales.

"Ojalá fuésemos civilizados como los animales"

Carpe díem.





martes, 6 de diciembre de 2016

No entiendo

Foto titulada "Banco de pobreza" cedida por C.R.G.

No entiendo a mis conciudadanos.

Tras las elecciones andaluzas del 2011, cualquier idea de cambio a mejor, se disipó como al despertar de un sueño.
Tal vez he creído inocentemente, que todos querernos lo mismo y que no votaríamos a nadie que no cumpla con el sentido común.
Un cambio en la constitución donde se cumpla que todos somos iguales.

Que no existan preferencias ni diferencias en el voto que desvirtualize la decisión del pueblo.

Que el poder judicial sea independiente y apolítico.

Que ser un trabajador del estado sea un honor pero que se base en los mismos principios de cualquier empresa cuyos accionistas son el pueblo. Con la transparencia que requiere y las mismas normas que en cualquier otro trabajo, accediendo por oposiciones, demostrando los conocimientos que requiera el cargo. Con un sueldo que dure lo que el puesto con las mismas condiciones que cualquier otro puesto laboral, sin preferencias ni excepciones.

Que exista un detallado informe, muy pormenorizado del dinero público, accesible por todo contribuyente.

Que las ideas y promesas por lo que son votados, sean cumplidas y en el caso de incapacidad, se tengan las opciones del cese voluntario o una forma forzada popular.

Que no existan inmunidades políticas, policiales ni militares y que cualquier delito sea juzgado con una misma ley y sea de pena mayor para cualquier cargo público.

Que la educación sea de calidad, obligatoria y gratuita.

Que ninguna empresa tenga posibilidad de obtener ni ayudas ni ser favorecida por otro conducto que el ético y legal. Con especial interés en la banca.

Que la libre creencia en cualquier religión no tenga vinculación ninguna con el estado, ni obtenga beneficio ni favor diferente a cualquier ONG. Si es el caso, debiendo atender a las leyes contributivas, y al resto de normas del país.

Pero ya sabemos lo que ocurre con los sueños, que sueños son.
Pero no tendrá mi voto nadie que permita que todo siga igual.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Estimado Inmigrante



Foto cedida por C.R.G.

Bienvenido a nuestro país, siempre y cuando la entrada fuese de modo lícito. 
Sea cual sea su procedencia será respetado como persona en igualdad de condiciones que cualquier otro habitante, siempre que recuerde que este país, al que eligió venir y dejar atrás el tuyo, requiere integrarse y respetar nuestra cultura y hábitos, que no tienen porqué coincidir con los de el/los de su procedencia.

Aquí, algunos y según la Ley, no diferenciamos a las personas por su sexo, raza o religión. A su Dios, si lo tiene, porque es totalmente lícito no tenerlo, puedes tratar de seguir con sus peculiaridades, siempre y cuando no incumplan  la ley.

Aquí, obligar, inducir una creencia que obligue una indumentaria despectiva, discriminatoria es un delito. Nadie obliga a cumplir estas leyes fuera del territorio nacional, vamos que hay otros muchos países con otras formas de ver el burka, nikab, hiyab, chador. Aquí no representa una creencia, sino una discriminación. No importa la religión que tenga, pero aquí deberá respetar las costumbres y leyes sociales o buscarse otro lugar. Por si no lo sabia, hacer que caminen tras el hombre, alzarles la voz o hablar con tono despectivo está muy mal visto.

En este País tenemos unos bonitos trajes regionales, pero a nadie se le ocurriría vestir así si no es para una fiesta de disfraces, un carnaval o una fiesta local con algún argumento que lo requiera. 
Ciudadano, este no es un país desértico y vestir con babuchas y chilaba puede que sea la última moda en su país, pero aquí es innecesario, inoportuno y un desplante a las ayudas para la integración. Eso si es totalmente lícito vestir como uno quiera, pero si prefiere diferenciarse y no integrarse, este sigue sin ser su país.

No solo hablo de chilaba y burkas, pero no me he encontrado con ningún esquimal con su traje de pieles, ni un sari fuera del terreno del baile cultural.

Muchas personas subsaharianas suelen ser mucho más discretas. Visten a la "europea" y suelen tener la educación que disponen los humildes y los formados, pero no dudaría en denunciar a quien permita la ablación o cualquier otra mutilación.

El este de Europa y Asia, también tiene sus peculiaridades, tanto los que aprovechan la buena fe, así como la laxitud de nuestras leyes y sistema carcelario, auténtico paraíso comparado con muchos otros.

El nacimiento es un hecho totalmente accidental, Eres de donde vives.
Si te sientes más orgullosos de otro país, no es aquí donde deberías estar.

Si es  hispanoamericano, tres cuartos de lo mismo. Este no es ni será su país si no lo valora en lo que es y se adapta. Para dar mala fama a España ya tenemos a nuestros políticos, no necesitamos importar mala educación, violencia ni el siempre despreciable machismo.

No digo que este país sea ni mejor ni peor que otro, pero es nuestro país y queremos vivir conforme a los logros que alcanzaron nuestros mayores despues de nuestra terrible historia, convirtiéndose en muchos aspectos en un país bueno donde vivir, aunque gracias al actual gobierno hayamos perdido 60 años de avances sociales.

Si cree que mi punto de vista es por la visión católica recibida en la infancia, donde el sentido común es prácticamente inexistente, se equivoca. Las tres grandes religiones, basadas en unos mismos textos, en la que el perdón, el bien y el no matarás pulula por sus páginas tienen una larga lista de muertos a sus espaldas Mejor ser un buen ciudadano y dejar las creencias particulares en su lugar.

Si llegó hasta aquí, sin sentirse aludido , de nuevo ¡Bienvenido ciudadano, vecino, amigo!.


viernes, 1 de mayo de 2015

Hace más de 2.500 años


Dicen que no hay nada nuevo bajo el Sol y básicamente es cierto.

Algunos hombres a lo largo de nuestra historia, buscaban el bien que podemos hacer y no el mal, que es a lo que le damos rienda suelta, religiones incluidas.

No parece muy típico, ya que estas imágenes que ilustra esta página tienen de 100 a 500 años entre unos y otros. cada uno aporta una manera de ver la vida, le llaman filosofía.

Haciendo un resumen, vienen a decir: Vive sin hacer lo que no quisieras que te hagan. Vive y deja vivir.

Todos denunciaban a los poderosos, a los corruptos, a los que ocultan su ruindad tras la máscara de su túnica o su smoking.

Hace 2.500 años ya había utilización del poder, corrupción y cuando la cosa se desmadraba mucho, una guerra, con su correspondiente cambio de oportunistas.

No me extraña que en pleno día Diógenes de Sinope, buscara con su candil a un hombre, uno bueno. Prefería la compañía de los perros a la de los hombres.

En todo ese tiempo, no hemos sido capaces de aprender nada, ni de conseguir nada. estamos como al principio, la mayoría dominada por una despótica minoría.

¿Va a exigir que quienes nos representen cumplan su cometido. Que dejen de haber leyes diferentes para algunos, que los salarios y condiciones las pongan los españoles y no ellos mismos?

¿Va a usar su voto para dejar clara su postura o van a hacer lo siempre?

Somos culpables de permitir que nos traten como esclavos. Han cambiado las cadenas por impuestos, trabajos precarios, hipotecas y todo eso que necesitamos para ser felices. El coche, la casa, los viajes, joyas y todo aquello que nos esclavizará para poder conseguirlo, sin ser felices nunca, porque no tendremos tiempo más que para trabajar.

Volviendo a Diógenes ¿Le diría a su jefe, a su presidente o al magnate de turno lo que piensa, lo que quiere de verdad?
Carlomagno, el hombre más poderoso del mundo, quiso conocerle.
Le ofreció lo que quisiera. Diógenes le pidió -Apartate, me estas tapando el Sol.

Estoy seguro que será responsable con su voto. que lo meditará, que se informará y que actuará con la honradez con la que nos juzgamos a nosotros mismos...

Es decir

No cambiará nada. Nada nuevo bajo el Sol. 

Solo redecoradas las cadenas y condicionada nuestra mente para creernos libres. 
Eso si, ahora matamos mucho mejor que antes.

Cuanto más conozco al hombre, más quiero a mi perro.


sábado, 14 de marzo de 2015

¿ Competencia o competente ?


La interpretación de competencia nada tiene que ver entre lo que es y lo que se hace comúnmente.

No siempre el que más hace es competente. Muy común en el mundo de la venta, donde no prima las bases de veracidad y satisfacción del cliente, premiada muchas veces por las empresas de tan baja moral como el mal vendedor.

Asimismo, en la política, nos encontramos con una incompetencia hacia el objetivo del cargo y la misma competitividad que el mal vendedor.

Un mundo sostenible no va a llegar en una carrera por ser el primero, sino en una cadena que lleve todos sus eslabones en la misma dirección y a buen término.

La cadena será tan fuerte como su eslabón más débil, por eso una descompensación grande entre un eslabón y otro producirá la ruptura.

El equilibrio es, la mejor opción. 

¿Volverá a comprar a un vendedor/político que le ha mentido?
¿Volverá a comprar una marca/partido que le ha decepcionado?

Es más necesario saber elegir, que dejarse convencer por cualquiera.

Hemos olvidado que debemos exigir, que el producto/promesas cumplan con lo que aceptamos

Nunca crea a un mentiroso. Equivocarse es humano, pero llevar premeditadamente al equívoco no tiene ese calificativo.

viernes, 13 de marzo de 2015

Ver, oir y ¿callar?

Paseábamos el perro y yo por el parque. El griterío de los niños había cesado. Las clases de formación mínima e ineficientes habían comenzado.

Frente al parque, en la esquina, hay un bar donde normalmente se sientan los padres de los niños del colegio que hay justo al lado del parque. Mientras sus hijos corretean salvajes, sus progenitores toman algo entre risas y discusiones, ajenas al cruzar de las calles sin mirar con el patinete o el balón, riñas o palabras más grandes que ellos.
Pero eso sería mas tarde. A esas horas de la mañana un grupo de gente mayor hablaban sobre política, en esa voz alta que delata su falta de audición o de razón. Les parece que decir las cosas más fuerte las convierte en mas convincentes o veraces.

Intentaba relajarme con mi amigo, el perro, disfrutando de la calidez del sol, las viejas encinas y el resurgir de arbustos aparentemente secos de los que asomaban brotes que anuncian el fin del invierno y de su letargo.

No atendía el palabreo que venía de la terraza del bar, pero una frase me llamó fuertemente la atención. Alguien, con una dicción que denotaba cierta carencia, le decía a otro que hablaba en voz más alta, que el día de las elecciones, le dijese a quien debía votar, porque el, de política no sabía.

Me entristecí mucho ante ese comentario, casi tanto como me irritó oír el gran lujo de detalles de personajes del balompié  en el que aparentemente era un experto, ese mismo hombre que dijo no saber de política.
Hablaban de Podemos, diciendo cosas que no aparecen entre las que publica el partido. Otro de ellos, aseguraba seguir votando al PP. Su aspecto y vestimenta no indicaba ser una de las personas con intereses que se beneficien de tal convicción. Pero momentos mas tarde una perorata sobre siglas, ideologías confundidas y trasnochadas, me hicieron perder rápidamente la atención, en beneficio de volver la mirada a mi compañero, el perro que me devolvió la mirada, con una sonrisa adivinada y una alegre despreocupación por todo aquello.

Las voces cambiaron de nuevo al tema del fútbol, donde los desencuentros eran más intensos que en el tema anterior.

Volví la vista de nuevo al perro, que olisqueaba algo interesante y tiraba de mi para seguirlo, tal vez para apartarme de allí. 

Intenté volver a disfrutar de la calidez del Sol y de la compañía de mi amigo, pero las negras nubes que se forman en mi pensamiento, sobre lo que cambiará las próximas elecciones solo tuvo el resultado positivo de recordarme que pronto he de cambiar el collar al perro para evitar los parásitos.

lunes, 9 de febrero de 2015

Peligro. Personas sueltas.


Con una imagen de cabecera como esta y la indignación generalizada, es difícil exponer nada que sorprenda y esto me pone en alerta, porque se suma a esas imágenes que vemos en la tele de personas cortando cabezas, masacrando o cometiendo actos con repercusiones mayores, que pasan a lo cotidiano que se vuelve invisible e insensible.

Hablar de corruptos, ladrones, hacedores de leyes en beneficio propio, manipuladores, dictadores disfrazados, libertador de confesos y convictos, estranguladores del pueblo, es algo que ya está en boca de todos.

Pero si hay algo mas infinito que el espacio, es la estupidez humana.

¿Se preocuparán mínimamente en meditar, consultar lo que implica elegir nuestro voto?

Esta vez creo que no hay que mirarse tanto al ombligo y mirar algo que no solo nos ataña a nosotros como especie.

Dudaba si el símbolo de cabecera debía ser este o este otro


No solo hemos perdido mucho por los que muchos murieron. Estamos matando, entre todos, nuestro propio planeta. Unos, enriqueciéndose de recursos naturales, otros destruyéndolos y los demás pagando por los productos que originan este demencial camino que ha emprendido la sociedad.

Ya no son las refinerías, el aceite de palma, los diamantes de sangre, o cualquiera de las actividades en los que siempre está metida nuestra "raza"

El hombre también quiere que no crezcan plantas en sus preciosas carreteras. Nos molestan las abejas que se acercan a nuestras flores cautivas
Matamos (Si, matamos porque están vivos) millones de árboles, no solo liberando su carbono, sino para plantar algo que nos de un dinero que nunca reparará el daño causado pero si lo aumentará.


Ahora pretendemos multar a los "perros peligrosos" que sus dueños dejen sueltos.

¿Nos creemos una raza superior, y somos incapaces de entender a un animal?

El perro, también llamado, el mejor amigo del hombre, pero nunca al contrario, se adaptó a nuestras necesidades y nos mantuvo durante miles de años. Ahora convertidos para otros usos, nos molesta su simple existencia, como lo hacen los animales que logran escapar del fuego o de la destrucción y apropiación, siempre indebida, de sus habitat.

Hace algunos años, los perros andaban sueltos por las calles, y les aseguro que tenían muchas menos peleas entre ellos que entre nosotros mismos.

Excepto en los raros casos de rabia, o de alteraciones inducidas por el hombre, el perro no ataca al hombre. Nosotros si, a otros hombres, perros, gatos o cualquier animal que se interponga en el camino.

Los perros que hay en las calles son producidos por el hombre, crean líneas genéticas que les haga particulares, mas bellos, raros, fuertes o fieros. Les sometemos bajo nuestra torpe influencia poniendo límites, normalmente de mala manera, para que dejen de ser "perros" y sean un autómata programado a nuestra conveniencia, olvidando el contrato de reciprocidad con el.

Exterminamos palomas, gatos, perros por nuestra propia desidia con ellos.

Pongan a un humano un collar, péguele, gritele cada vez que haga algo que no le guste. Dele de comer sus sobras (no la comida que ellos requieren) o ese pienso tan barato, todos los días. Encierrenlo y mantenerlo atado siempre. No devuelvan el cariño y más tarde, un día, déjenlo suelto.

Estoy de acuerdo en que no es agradable pisar las heces abandonadas en las calles donde hay dueños sueltos, irresponsables.
Ese mismo "dueño" ha generado mas basura, contaminado ríos y mares, polucionado el aire, pero no aparecen en la "foto" junto al perro fiero que puede morder.

Mientras otras personas irrumpen en nuestra sociedad y les permitimos que incumplan las normas establecidas, mientras sus hijos porten armas, drogas o sean unos gamberros redomados, vamos a poner límites a estos sucios animales, que estropean el mobiliario urbano que tenemos por doquier, obligarlos a estar en pequeños "guetos" y a mantenerlos bien sujetos y maltratados, no sea que nos demos cuenta que nuestra humanidad se refleja en esas heces que no se recogen.

"Yo quisiera ser civilizado como los animales". Roberto Carlos.