lunes, 9 de febrero de 2015

Peligro. Personas sueltas.


Con una imagen de cabecera como esta y la indignación generalizada, es difícil exponer nada que sorprenda y esto me pone en alerta, porque se suma a esas imágenes que vemos en la tele de personas cortando cabezas, masacrando o cometiendo actos con repercusiones mayores, que pasan a lo cotidiano que se vuelve invisible e insensible.

Hablar de corruptos, ladrones, hacedores de leyes en beneficio propio, manipuladores, dictadores disfrazados, libertador de confesos y convictos, estranguladores del pueblo, es algo que ya está en boca de todos.

Pero si hay algo mas infinito que el espacio, es la estupidez humana.

¿Se preocuparán mínimamente en meditar, consultar lo que implica elegir nuestro voto?

Esta vez creo que no hay que mirarse tanto al ombligo y mirar algo que no solo nos ataña a nosotros como especie.

Dudaba si el símbolo de cabecera debía ser este o este otro


No solo hemos perdido mucho por los que muchos murieron. Estamos matando, entre todos, nuestro propio planeta. Unos, enriqueciéndose de recursos naturales, otros destruyéndolos y los demás pagando por los productos que originan este demencial camino que ha emprendido la sociedad.

Ya no son las refinerías, el aceite de palma, los diamantes de sangre, o cualquiera de las actividades en los que siempre está metida nuestra "raza"

El hombre también quiere que no crezcan plantas en sus preciosas carreteras. Nos molestan las abejas que se acercan a nuestras flores cautivas
Matamos (Si, matamos porque están vivos) millones de árboles, no solo liberando su carbono, sino para plantar algo que nos de un dinero que nunca reparará el daño causado pero si lo aumentará.


Ahora pretendemos multar a los "perros peligrosos" que sus dueños dejen sueltos.

¿Nos creemos una raza superior, y somos incapaces de entender a un animal?

El perro, también llamado, el mejor amigo del hombre, pero nunca al contrario, se adaptó a nuestras necesidades y nos mantuvo durante miles de años. Ahora convertidos para otros usos, nos molesta su simple existencia, como lo hacen los animales que logran escapar del fuego o de la destrucción y apropiación, siempre indebida, de sus habitat.

Hace algunos años, los perros andaban sueltos por las calles, y les aseguro que tenían muchas menos peleas entre ellos que entre nosotros mismos.

Excepto en los raros casos de rabia, o de alteraciones inducidas por el hombre, el perro no ataca al hombre. Nosotros si, a otros hombres, perros, gatos o cualquier animal que se interponga en el camino.

Los perros que hay en las calles son producidos por el hombre, crean líneas genéticas que les haga particulares, mas bellos, raros, fuertes o fieros. Les sometemos bajo nuestra torpe influencia poniendo límites, normalmente de mala manera, para que dejen de ser "perros" y sean un autómata programado a nuestra conveniencia, olvidando el contrato de reciprocidad con el.

Exterminamos palomas, gatos, perros por nuestra propia desidia con ellos.

Pongan a un humano un collar, péguele, gritele cada vez que haga algo que no le guste. Dele de comer sus sobras (no la comida que ellos requieren) o ese pienso tan barato, todos los días. Encierrenlo y mantenerlo atado siempre. No devuelvan el cariño y más tarde, un día, déjenlo suelto.

Estoy de acuerdo en que no es agradable pisar las heces abandonadas en las calles donde hay dueños sueltos, irresponsables.
Ese mismo "dueño" ha generado mas basura, contaminado ríos y mares, polucionado el aire, pero no aparecen en la "foto" junto al perro fiero que puede morder.

Mientras otras personas irrumpen en nuestra sociedad y les permitimos que incumplan las normas establecidas, mientras sus hijos porten armas, drogas o sean unos gamberros redomados, vamos a poner límites a estos sucios animales, que estropean el mobiliario urbano que tenemos por doquier, obligarlos a estar en pequeños "guetos" y a mantenerlos bien sujetos y maltratados, no sea que nos demos cuenta que nuestra humanidad se refleja en esas heces que no se recogen.

"Yo quisiera ser civilizado como los animales". Roberto Carlos.

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