martes, 29 de junio de 2010

Guetos

Sin olvidar que tenemos un importante problema endémico con la educación cívica, la entrada masiva de inmigrantes de diversos países, culturas y religiones, se encuentran sin un plan de acogida que informe de las obligaciones y costumbres del país que han elegido como mejor opción.

Esto conlleva una continuación de sus costumbres no solo diferentes sino incívicas o ilícitas en algunos casos repercutiendo negativamente sobre la calidad de vida.

Una ineficaz política sobre los ilegales y la ceguera y permisividad del gobierno sobre la cuestión cívica, no ayuda a la integración sino a los agrupamientos en guetos en los que cambian radicalmente las buenas maneras.

Tal es la desidia del aparato político que solo toman partido cuando les resulta "conveniente"
El caso sobre la prohibición de velos que tapen la cara ha sido usado como arma política y no como convicción social. si no se consigue votos con algo, podemos olvidarlo.

La permisividad por las diferencias religiosas no tiene sentido alguno. Cada cual puede creer en lo que quiera y en su iglesia vestir como sea exigido, pero ninguna religión tiene nada que ver con la política de un país al igual que ninguna tradición debe mantenerse si incumple las leyes vigentes.
En la calle solo debe haber un modelo cívico único y común.


El sistema educativo colabora por omisión, tanto a la falta de integración social, como a la pérdida de las buenas costumbres de nuestros jóvenes.

Las iniciativa individuales o locales no son el mejor camino, solo que aún no hay otro
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