sábado, 22 de mayo de 2010

Fusión cultural sin pérdidas

El conocimiento de otras culturas, siempre es enriquecedor. Las facilidades en el transporte, y la calidad de vida en nuestro país, a atraído personas de todos los rincones.
Somos un país con experiencia en emigración y abierto históricamente a nuevas culturas.

Existen muchas ayudas y facilidades para los inmigrantes.

Al parecer, existe un temor a ser confundido por xenófobo al entregar facilidades sin marcar ciertos límites.

Se habla mucho de integración. Integración es el proceso que permite a las personas alcanzar el nivel de bienestar social alcanzado por un país.

Adoro las exposiciones culturales. Si quieres ir vas, si quieres añadir sus muchas riquezas como bagaje tuyo, lo tomas. Perfecto.

Si han venido a nuestro país deberán respetar nuestros usos y costumbres sociales (recordad que la sociedad y la religión no deben ir nunca juntas). La integración mal entendida hace que se formen guetos en los que rebajan el nivel de vida alcanzado y se marcan diferencias.

Nuestro país no pierde identidad cuando añade culturas externas, pero si pierde mucho cuando no impide las malas costumbres indeseables.

Allá donde fueres haz lo que vieres.

Existe una diferencia entre costumbre y legalidad. Si vienen a nuestro país es que no puedes o quieres estar en el suyo lo que implica una aceptación tácita a las normas del lugar.

Puede que en su país sea costumbre la ablación eso no tiene nada de cultura y está penado en nuestro país.
Puede que en otras culturas crean que el sexo femenino es inferior al masculino integrando en SU sociedad, diferencias discriminatorias y abusivas como no poder comer, opinar, dirigir, caminar o vestir con igualdad.

El consabido problema de los burka , chador , hiyab... son costumbres sociales (aquí seguiremos manteniendo las diferencias religiosas fuera de lo social) que son representativas en OTRAS sociedades. Aquí puede ser un delito.

Es muy fácil decir que las mujeres lo llevan por voluntad propia, cuando es de todos conocida la presión social y familiar que induce al acatamiento y la sumisión.

Parece ser que para evitar problemas mayores existe cierta reticencia política y jurídica a afrontar esta discrepancia. aunque parece bastante obvia. Las leyes y conductas sociales de otros países no se pueden incluir como bagaje cultural.

Si crees que tu mujer no puede expresar su opinión públicamente o andar junto o delante de ti, o que deba tapar su "pon aquí el adjetivo que quieras" cuerpo, creo que deberías buscar otro país que acepte ese comportamiento, o cambiar.

Extranjero, hermano, se bien venido, pero deja las contra costumbres en la frontera.
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