martes, 26 de octubre de 2010

Consumo sostenible

Nuestra sociedad consiste en dar puestos de trabajo para crear necesidades a ellos mismos y que los pocos dueños, vivan... no se si decir con plenitud o con infamia.
Cuando cambió su móvil, ¿tenia estropeado el anterior o no tenia?
¿Tiene más de un reloj de pulsera?
¿Se estropeó su antigua tv o solo la reemplazó?
¿Cuantas veces usaste esa prenda que desechas por ser del año anterior?

Recuerdo el Seat 600 que hoy día sigue funcionando.
¿Necesitamos cambiar de coche cada 3 años? ¿para seguir viviendo endeudados continuamente?

Usted lava la ropa en la máquina, no requiere esfuerzo, pero usa pañuelos de papel en lugar del pañuelo de tela tan reutilizable, tan ecológico, tan protector de los árboles con los que se fabrica el papel, con los ríos que envenenan esas mismas fábricas, porque los de tela los lava usted con un jabón biológico o biodegradable.

¿Cuantas llamadas hace que realmente sean necesarias?

Se ha generado mas basura en los últimos 40 años que en toda la existencia humana.
Se ha degenerado la naturaleza, tanto o más
Se han inventado más formas de matar que de sanar
¿Esto significa evolucionar?
A pesar de las dificultades, las personas trabajaban y vivían, Ahora solo trabajamos porque después de pagar la hipoteca, el coche nuevo, el móvil... no puedes salir, porque ahora salir es ir a gastar.

Los que tengan más de 40 años, seguramente recordarán los juegos de canicas, los cromos,
las peonzas o aquella caja de la manta que compraron sus padres y que convirtió en un coche, una casa, un castillo....

Si está pensando que cualquier tiempo pasado fue mejor, yo no lo creo, pero lo que si se, es que este camino es mas errado que los anteriores, la desquiciada inquisición fue dolorosamente cruel, pero cualquiera de las bombas lanzadas sobre Hiroshima o Nagasaki no fueron menos devastadoras e injustas.

Mientras sigamos sentados viendo todo esto e intentando autoconvencernos de que no podemos cambiar las cosas, que todos los políticos son iguales, que su voto o su acción no sirve de nada, seguirá sentado apretando los tornillos de la siguiente bomba, del siguiente coche o casa que nos arruine, hasta que muramos sentados en esa misma silla.

Tiene usted un cerebro. ¡Úselo! cada pequeña acción cuenta.
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