lunes, 13 de diciembre de 2010

Las elecciones a la carta

Resulta cuanto menos curioso, analizar la breve historia democrática política de España.

Después de las melodramáticas palabras de Arias Navarro "Españoles. Franco ha muerto...)
Acaba la trágica dictadura sobre la que pesan tantas muertes y generador de un odio no extinto todavía.

Con miedo e incredulidad, la mayoría de la gente se temía alguna sucesión militar, como el que se intentó tiempo más tarde. Pero se estabilizó un gobierno democrático a medias entre los renovadores y conservadores, ya ministros del anterior régimen.

Supongo que por el mido al desmembramiento de la unidad nacional, los tradicionalistas apostaron por el reinado, aun saltándose a quien sería el sucesor, Don Juan, por derecho sino su hijo previa abdicación 3 años después de ser coronado Rey su hijo Don Juan Carlos I.

Una de las varias causas de que esto sea un error, es que, en realidad es una simple figura a cambio de una inmunidad que le eleva sobre cualquier otra persona.
La Democracia se basa en la fuerza del pueblo, nunca la de un pueblo forzado, más que por si mismo. El pueblo es Soberano, no un Rey, que solo es un representante de este.


He aquí uno de los primeros motivos de la opacidad política, la reserva de inmunidades, que solo pueden ser utilizadas para el mal, ya que el bien no requiere inmunidad alguna.
Considero que el gasto que supone para las arcas del estado la  familia Real, no tiene un sentido práctico. Por descontado la consanguinidad no asegura beneficios, sino al contrario. 


Con la excepción del expresidente Adolfo Suarez, cuya tarea de transición es extremadamente difícil de valorar dadas la difícil situación, llega a establecer el inicio de una estabilidad política que solo se tambalea tras su dimisión, por el fallido golpe de estado.

A parir de las siguientes elecciones, parece que utilizamos como único modelo el americano de bipartitos ya que se suceden el partido socialista y el partido popular, cuando la corrupción o deficiente cuidado del pueblo al que representan se vuelve excesivamente evidente.

Las coaliciones de partidos distantes entre si, prefieren ser parte del poder a costa de la pérdida de credibilidad y llegan a desbancar al electo por el pueblo por la suma de sus desacreditados votos.

El poder que puede alcanzar un alcalde o un concejal malversador es un hecho demostrado en tantas ocasiones que el descrédito de la política causa un frustrante descrédito y un caos electoral


la gran responsabilidad de servir como presidente electo por y para el pueblo solo puede concebirse a quienes mejor preparación y cualidades tenga para ostentar este cargo, y de ahí a los siguientes cargos, hasta el presidente de una comunidad de vecinos que deben ser depositarios de la confianza de sus convecinos y del deber que le ocupa.

¿Como conseguir un estado de derecho transparente que asegure la igualdad, libertad y justicia para todos y por igual?

Con la misma humildad que un presidente de comunidad de vecinos debe utilizar y demostrar cada uno de los recursos utilizados y las gestiones necesarias se hagan de forma rápida y acertada, finalmente demostrada de forma transparente de los importes de cada una de las facturas pagadas.

Las elecciones a dedo, el favoritismo, la familiaridad, los encubrimientos, son las lacras del deficiente estado.

 Casi todos podemos conocer responsables que tengamos cercanos, pero a pesar de correr de boca en boca los sucesos se renuevan una y otra vez sin más consecuencias, con excepción de los casos utilizados, bien por los partidos políticos para sus propios intereses, bien por extrema desfachatez que dejan muestras tan evidentes que no pueden hacer otra cosa que salir a la luz.

Es cierto que las cuentas cuadran, pero solo en los grandes números. Si se les exigiera las mismas responsabilidades que a un cajero/a de supermercado, o cualquier persona en una taquilla recaudadora, donde todo es pormenorizado y preestablecido no hay lugar para el desvío de los muchos casos conocidos y que solo son la punta de un iceberg.

Piensen en la elección de un economista para manejar su dinero ¿escogerían al mejor o a su vecino?.

¿A quien prefieren como maestro de sus hijos a un erudito con dotes docentes o a su vecino?

¿Si han de operarle a vida o muerte, elegirá al mejor cirujano o a su vecino?

Solo en el caso de que su vecino sea el mejor economista, docto docente o excepcional cirujano, solo elegiríamos al más preparado.

En las elecciones recientes han salido votados quienes ya lo fueron anteriormente y desacreditados

¿Vota usted por creencia política? ¿Cree que un partido del pueblo, puede llevar a este a trabajar mas por menos, a alargar su jubilación, a perder los pocos derechos que tienen contra la tiranía económica del empresario sin escrúpulos?

Los ideales se han vuelto solo anuncios publicitarios.

Creo que obras son amores y no buenas razones

Para ser Presidente debe demostrar capacidades previo examen para ser elegible.
Como cualquier otro puesto de trabajo

Cualquier presupuesto debe ser comparado en las mismas condiciones al menor coste

Las responsabilidades y seguimientos de ellos deben tener sus respectivas repercusiones.

Y todo ello, presentando públicamente los exámenes y resultados de las elecciones o presupuestos

Al igual que un mal trabajador puede ser despedido, cualquier funcionario debería tener un nivel de actividad y calidad, como mínimo, que en una empresa privada

Existe una diferencia entre la preparación de un cargo electo (puesto que debe ser el más cualificado) y la elección para un puesto como picapedrero.

El primero debe cumplir con un tiempo de preparación previa lo cual es cuantificable para valorar su salario, para el segundo, es necesario una constitución apta y una preparación física que también es cuantificable, no solo en el tiemplo empleado para aprender el oficio como el riesgo del propio oficio en si para su salud.
Evidentemente las responsabilidades no son las mismas excepto las de cumplir su cometido, por lo cual tampoco puedo entender una diferencia abismal entre un trabajo y otro.

Todas las personas somos iguales y a la vez distintas con más potenciales en una dirección u otra, pero todos útiles. Algunas decisiones económicas pueden ser efímeras, mientras que las rocas que sustentan el edificio del ministerio pueden ser muy duraderas.

Si existen diferencias económicas, pero estas no pueden ser conscientemente inhumanas.
¿Quien puede tener fortunas tan inmensas, existiendo tantas necesidades vitales en el mundo?

Me resulta inconcebible las astronómicas cifras que se pagan por un deportista, para el entretenimiento vano de millones, si, pero que apagaría el hambre de billones de personas
¿Recordarán al Rey Pelé dentro de 5.000 años? no lo se, pero cuando ves una pirámide no puedes olvidar al cantero.

La próxima vez que vote, por favor, en lugar de mirar el menú mas barato, tómese la molestia de leer la carta o de salir de ese establecimiento si nada le resulta apetecible.
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