jueves, 15 de julio de 2010

Padres

No parece haber pasado mucho tiempo desde la edad de las cavernas. Todavía suceden las mismas cosas.
Hagámonos unas preguntas. ¿Mi hij@ se concibió por voluntad o accidente? y una vez en camino ¿Tenias planes o improvisabas?

A pesar de estar en el segundo milenio (para algunos) siguen naciendo una ingente cantidad de niños no deseados.
Los jóvenes del primer mundo, cuando preguntan, muestran una gran ignorancia, fruto de consultar primero con fuentes tan carentes de información como ellos mismo.

¿En que están pensando los padres y tutores para permitir que esto siga sucediendo? ¿No es primordial conocer nuestro cuerpo y su funcionamiento?

La sociedad está muy atrasada en este aspecto. Junto a nuestros mejores consejos, también trasladamos a nuestros hijos nuestros errores.

Cuando llegas a casa ¿pones la tele y crees que necesitas un respiro después del trabajo?
¿Le compras consolas o eres muy permisivo con tal que estén entretenidos y no te molesten?
¿Te preguntas qué le enseñan en el cole?
¿No tienes tiempo de jugar con tus hijos pero si tienes tiempo para ir al fútbol?

Solo tenéis que mirar alrededor y podréis ver la respuesta.

Los niños aprenden de su entorno, si tu no estás en el cuidándolo y tu hijo es un pequeño atila, es tu culpa.

Seguramente habrá estado en algún establecimiento mientras un pequeño bárbaro irrita al personal sin que sus padres hagan nada. Al contrario, si se queja pueden encontrarse con respuestas imaginativas como "¿no ve que es un niño?"

Si no se pone remedio, el día que el hijo pase a ser padre, tomará como ejemplo las actitudes de los suyos, añadiendo y/o quitando algunas cosas de cosecha propia, con mayor o menor fortuna.

Ser progenitores es una cosa, ser padres otra.
Publicar un comentario