lunes, 31 de diciembre de 2012

No es democracia todo lo que reluce

Democracia es para muchos un símbolo de libertad, pero como en los contratos existe una letra pequeña que se debe leer.

España cuenta con una Monarquía parlamentaria  básicamente una democracia parlamentaria y el poder recae indirectamente en el pueblo mediante las elecciones de unos partidos políticos de listas cerradas, perdiendo cualquier otro control y debiéndose a las leyes que aprueben estos.

En realidad no es mas que una oligarquía, donde unos pocos deciden sobre muchos.

A pesar de poseer una tecnología que facilitaría muchísimo una Democracia Participativa en que todas las voces sean oídas  mejorando la pluralidad y favoreciendo a las minorías, muchas veces no representadas con el sistema actual.

No es moralmente correcto llamar representantes a los partidos votados ya que estos poco o nada hacen por representarnos sino seguir sus directrices políticas que limitan soluciones que precisan de miras más amplias.

La aparente riqueza de la diversidad política es otro espejo de engaño ya que suelen actuar a lo grafé paranomon  unos contra otros en lugar de buscar el mayor beneficio común.

Personalmente tengo una sensación de votar libremente a mi dictador lo cual es una libertad bastante paradojica.

Puesto que nuestro único derecho es introducir nuestro voto en las urnas cada 4 años, me parecería estupendo que se votara en conciencia real, actual y dejar de oir que se vota al contrario como represalia, porque habla muy bien, porque es guapo o porque es el que he votado toda mi vida.


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