jueves, 20 de septiembre de 2012

Oro parece. Resbaladiza piel de plátano es.

El descontento social está en auge. No puede ser de otro modo dada la situación.
Algunos políticos ya  la califican como peligrosa. La información es controlada y se minimiza la respuesta ciudadana.

Aparecen en la red un buen número de referencias a los inicios de las luchas por las libertades que estamos perdiendo. Recuerdos de guillotinas y guillotinados, de la toma de poder del pueblo. Hablan de miedo al devenir y de como esto nos paraliza. Hablan de moverse, de unirse y sobre todo de retomar las riendas que dejamos a los que dicen ser representantes del pueblo y que no lo son.

Democracia, señores dirigentes, es la voluntad del pueblo expresada directa o indirectamente y que confiere legitimidad a sus representantes. De ningún modo la elección de los representantes les confiere el poder de hacer lo que quieran y mucho menos que incumplan las promesas en las que basaban su candidatura.

¿Puede ser más ilegítima la situación actual?

Las leyes no están hechas para limitar el poder del pueblo, ni para someterle y es en esos casos donde históricamente han aparecido la respuesta del pueblo soberano que si está por encima de las leyes de los tiranos de turno. 

Democracia es otra cosa señores, no esto que nos quieren hacer creer.
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