domingo, 10 de julio de 2011

El peligro de la sordera

No hice otra cosa que avisarle del abismo que tenia enfrente
Por más que me esforcé, encontró el medio para escaparse del mi control, como hacia siempre
Después de lo mucho que costó traerla, ha sido siempre tan efímera.
Todos queríamos quererla y se nos llenaba la boca con su nombre. Parecía que si no la dejabas de nombrar no despertarías del sueño nunca, porque ha sido un sueño tenerla

No te acerques tanto

¿Como puede ser tan incauta ante los peligros sabiendo su valor? 
Quizás, se le olvidó.

No te acerques que te vas a caer!

Pero seguía en su ensueño elucubrando vete tu a saber que cosas

Un traspiés y un grito de dolor anunciando el fin.

De que sirve gritarle a una sorda.

No, no pude retenerla. A la Democracia no se le puede atar.

(Por una democracia real y participativa) 

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